Aquí reunimos los puntos que suelen generar dudas cuando alguien empieza con cosmética natural: qué significa cada término, cómo se usa cada producto y qué esperar de un proceso artesanal.
Cuando decimos que una fórmula es natural nos referimos a que sus ingredientes base vienen de fuentes botánicas reconocibles, como la manteca de cacao o el aloe vera. No usamos fragancias sintéticas ni parabenos, pero eso no significa que el producto sea comestible ni que esté libre de conservadores suaves necesarios para mantenerlo fresco.
Cada lote se elabora en cantidades limitadas en Santo Domingo. Esto permite controlar la textura y el aroma de cada fórmula, pero también implica que el stock cambia con frecuencia. Si un producto aparece agotado, suele volver en un par de semanas con una nueva preparación.
Usamos vidrio reciclable para reducir el plástico de un solo uso. El vidrio protege bien las fórmulas, pero requiere un manejo distinto al de un envase plástico: evitar golpes fuertes y guardar los frascos en un lugar fresco, lejos de la luz directa del sol.
Nuestras guías proponen rutinas breves de limpieza, hidratación y protección. No buscamos que compres toda la línea de una vez. Cada guía indica qué producto cubre qué necesidad, para que combines solo lo que tu piel pide según el clima y la estación.